M¬R Preboda

Con los besos que aprendí de tu boca, comprendí lo que era el fuego

Yo antes creía que el corazón lo dirigía uno hacia aquí o hacia allá, según uno lo quisiera, y que podía ser manejado a capricho. Pero ahora sé que no. Que ni siquiera es de uno.

Armónico Studio

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